La jerarquía sociopolítica y económica siempre es la piedra angular.
La misión fundamental de "los de arriba" es distraerles a "los de abajo," haciéndoles reñir los pobres entre sí, convenciéndoles de su auto-culpabilidad, un truco manipuladora que siempre - SIEMPRE - se les permite a los ricos escapar sin que se admitan cualquier culpabilidad o responsabilidad, mientras son ellos, que le roban a la gente y le mantienen la pobreza, indignidad y frustración que les meten a los pobres en pleitos ridículos, peleas entre sí, previniendoles de apuntar el dedo al hijue puta que reside al otro lado del cielo raso de vidrio y espejo.
Si pasamos un solo segundo luchando entre nosotros, en lugar de predicar que “debemos de comerles a los ricos”, como ellos siempre han comido a los pobres, es un segundo malgastado que nunca jamás nos vamos a recuperar.
Yo nací en el año 1947, y yo sabía de corazón durante los primeros tres décadas de mi vida, qué la política liberal-progresista como se encarnaba en los Estados Unidos era una bendición de Dios que sostenía un orden social, político y económico que no era perfecto, pero que fue infinitamente más deseable que las alternativas siempre manipuladas por los ricachones para disculparse de los pecados mortales que cometian cada instante, si solo fuera por su pudrido modo de ser.
Y ahora, al final de nuestro descenso interminable a la putrescencia, salimos peor parados, y no es nada de sorpresa que nos toca bailar con la más fea.
Y a fin de cuentas, el único premio de consolación que reciben los de abajo es que se nutren de la rabia en luchas ridículas con nuestros prójimos, cuando debemos de dirigir nuestra ira a los de arriba, sólo a los de arriba.
Son los ultra-ricos que son los hijue putas de verdad - los que se secuestran los recursos, justificando El Gran Robo con la excusa de qué ellos han ganado su riqueza a duras penas, mientras tú y demas pobres, en el fondo de sus corazones, saben que son ellos los pinches ladrones que hurtan los bienes, los mismos bienes que al fin y al cabo, los pobres fabrican con su sudorosa mano de obra. (Admito que hay muchos hijue putas de todos los rangos sociales y económicos. Pero no vamos a salir del pantano en que nos encontramos a menos que nos enfoquemos en la culpabilidad original de los ricachones, que nos tienen contra el paredón con su miembro permanenetemente en el culo nuestro, riendose a carcajadas.)
Ningún multimillonario ha ganado su fortuna por medios honrados.
Todos estos hijueputas son estafadores que a fin de cuentas han robado su riqueza a los pobres que constituyen la base fabricante de toda riqueza.
Enfoquémosnos en el hecho fundamental, que son “los de arriba” que causan - en realidad que obligan - que, de hecho, imponen (con su avaricia interminable), la privación que les impulsa a los pobres (qué son mayormente mejores personas que los de arriba) que emprendan vidas criminales como pasó con el protagonista de “Los Miserables,” Jean Valjean, un pobre desdichado perseguido siempre por el Inspector Javert, el representante de los adinerados cuyo orden moral, político y económico es el hijo de la gran puta.
San Pablo refinó este asunto usando las siguientes palabras, informándonos que, “el amor de dinero es la raíz de TODOS los males”.
"The Love Of Money Is The Root Of All Evil" - An Open Invitation To Christian Conservatives
Que no nos dejemos engañar ni defraudar por ninguna otra interpretación de la raíz de los males.
La raíz de todos los males es el amor de dinero de los de arriba.
"The Love Of Money Is The Root Of All Evil" - An Open Invitation To Christian Conservatives
Cómo decía Mahatma Gandhi: “Hay suficientes bienes en este mundo para la necesidad de todos. Pero no hay suficientes bienes en todo el mundo para satisfacer la codicia de un solo avaro.”
No te distraigas, hermano.
No te desvíes.
No te dejes llevar por la mentira central que propagan “los de arriba.”
En realidad es la codicia de ellos y su negación de compartir los recursos conforme al principio de "los bienes comunes" que le chinga a toda madre, incluso la tuya y la mía.
San Tomás Aquino decía que "una ley injusta no es ninguna ley, sino una especie de violencia" y que nosotros tenemos la obligación moral de desobedecer las leyes injustas.
El papa León XIV acaba de dar una charla en la cual recalca la observación de San Tomás como un fundamento básico de la enseñanza de la Iglesia católica. Un aplauso por favor! https://share.google/aimode/
Te recomiendo que prestes atención a las prédicas del Papa León porque este Chicagoense está construyendo un argumento, ladrillo por ladrillo, revelando que Trump y sus socios (si son socios directos o indirectos) se dedican por sus principios fundamentales, 24 horas al día, 7 días de la semana, a la destrucción de la bondad humana.
En este momento, el papa León es el ser humano de máxima importancia en la batalla mundial para plantear, avanzar y manifestar lo bueno como la ordenada alternativa a la maldad que manifiesta esta generación de "los de arriba."











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